Señores ilustres de la Municipalidad de Barinas

Valencia, 16 de diciembre de 1813[1]    Descargar Documento

Señores Ilustres de la Municipalidad de Barinas.

La adhesión de algunos pueblos de esa provincia al partido de los opresores, facilitó a Yáñez ocuparla, y penetrar con sus fuerzas hasta Araure, donde reunido con las de Ceballos, intentaban con tres mil setecientos hombres subyugar de nuevo la república de Venezuela. Una cadena de lisonjeros sucesos hacía esperar a estos jefes victorias constantes contra nuestras armas. El glorioso triunfo obtenido los redujo a la nada, y Barinas, y aun [en blanco] Caracas han vuelto a ser libertadas.

La [en blanco] nos ha dado lecciones demasiado fuertes para que puedan ser vanas. El sistema con que se han gobernado hasta ahora las provincias, no las asegura contra las tentativas de los bárbaros. Siempre juzgaron los hombres sensatos, que las formas federales eran débiles, y más en tiempo de guerra. No quedamos desengañados con las ventajas que proporcionaron a Monteverde, y segunda vez hemos corrido el riesgo de ser esclavizados. Es indispensable, pues, para evitar sucesivas irrupciones abrazar aquellas medidas que puedan en tiempo desconcertarlas.

Si ahora pudimos derrotar a Ceballos y Yáñez, fue el resultado de esfuerzos extraordinarios que no podrán hacerse siempre. Para reunir la fuerza armada que llevamos a Araure dejamos descubierto, y en el mayor riesgo, el resto del territorio. Los enemigos no aprovecharon esta ocasión; pero al menos habrán conocido su error, y se habrán propuesto  y obrar con más actividad y mejor guiados por el porvenir.

Por otra parte, los enemigos de la provincia de Barinas no están enteramente destruidos, y es claro que […]ra destruirlos un gobierno que tuvo que ceder a ellos. Yo he representado todas estas razones al gobernador político que era de ella, haciéndole ver que Barinas debía considerarse como un país conquistado, y le he significado que en consecuencia le separaba por ahora del mando, explicándoles mis demás resoluciones. En efecto hasta no considerar la seguridad de su provincia y del occidente de Caracas, tan expuestas a ser cada día la presa de los españoles, he determinado se gobiernen militarmente, y que tanto los negocios políticos con los militares se expidan por una sola mano que esté a la cabeza de la fuerza armada para ser afectivas sus providencias.

Para llevar a cabo estas saludables miras, he constituido gobernador político y militar de esa provincia, al teniente coronel Ramón García Sena, militar en quien el carácter reunido a la prudencia, hacen bastantemente propio a llevar el timón del estado por medio de los escollos que le rodean. Son harto notorios los conocimientos de toda especie, sus talentos: y todo de una incorruptible probidad, es a un tiempo el más propio para hacer amar el gobierno que lo ha autorizado, y para hacer la felicidad  coronel García de Sena de toda la autoridad, no es mi intento perpetuarla en una sola mano. Si ahora es necesaria para reprimir [en blanco] enemigos, conozco que en adelante pesaría [en blanco] cuello de los habitantes. Para olvidar de una vez los males de la esclavitud, y para no aventurar bajo una autoridad impotente la independencia de esa provincia, me propongo convocar luego, al punto los representantes de todas ellas que han de dar la forma al gobierno supremo de la nación y nombrar el presidente de los estados.

Se acerca este momento precioso, en que libres ya de los designios de nuestros enemigos, pueda pasar la autoridad que puso en mis manos el amor a mi país, a aquel a que la confieran los representantes del pueblo. Y protesto, no en vano, que no conservaré autoridad ninguna, ni aun la que quieran depositar en mí los pueblos. Un solo destino espero de la bondad de los nuevos jefes que tenga la república, que es correr al campo de batalla junto con mis compatriotas de armas en cualquiera clase que se me destine a combatir nuestros mortales enemigos, o perecer por la libertad.

Dios &.


[1]              “Señores de la Municipalidad de Barinas” [Valencia, 16 de diciembre de 1813], en: Simón Bolívar. Obras Completas (Cartas del Libertador comprendidas en el período de 20 de marzo de 1799 a 8 de mayo de 1824) . Caracas: Ediciones Fotal, tomo I, 1964, pp. 82-83. Investigación y Compilación: Samuel Leonardo Hurtado Camargo y Robert Vela

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